jueves, 10 de septiembre de 2026

capitulo 6

 

En un primer momento, a Emilio le pone muy nervioso ante la presencia del hombre que lo estrenó. Se presenta como el profesor Damián y sustituirá a su profesor por esa clase pero luego le encanta poder verlo.

--¡es que es guapísimo¡ --piensa.

Se ahoga en sus ojos de mar.

--¡tengo que volver a hacerlo con él¡ --va pensando.

No deja de mirar al maduro hombre. Le gusta, le gusta mucho. Lo mira y no puede evitar estremecerse. Es demasiado el placer que le hizo sentir. Está roto del gozo. Lo mira y vibra. También le crea mucha ansiedad. Se agarra el bulto genital creciente y como si le hablara a su colgajo murmura;

--¡tenemos que volver a estar con él¡

Siempre pensó que lo más importante era estrenarse, ahora que ya ha perdido su molesta virginidad, ahora que tiene a Damián delante se da cuenta que no, que estrenarse era lo de menos... 

--¡quiero hacerlo con Damián, siempre¡ ¡¡todas las veces que se pueda¡ --dice para sí.

Mira a Damián con placer.

--Damián... Damián --va murmurando.

Emilio no puede evitar jadear mirando la parte céntrica del profesor. Los pantalones son anchos y no se le nota nada pero

--¡ayer vaya sí se lo notaba¡ --va pensando.

Se estremece, jadeando pensando en que conoce todos sus secretos ocultos. No puede dejar de mirar a Damián sin verse así mismo con su rica verga en la boca, sin rememorar todo el placer y el dolor que sintió mientras la lanza de Damián se abría paso en su tierno cuerpo. Damián está aterrado.

--¡es un niño... un alumno! --va pensando aterrado.

No sólo le va a ir mal con su esposa si se sabe que tiene su lado gay, sino es que además se le puede montar un escándalo en la escuela. Se reclama así mismo haberse metido en esa situación.

--¡¡sí es que yo ya veía que tenía que ser pequeño y con la cara de virgencito que tenía¡ --va pensando.

Pero la fuerte atracción que sintió por Armando fue superior a las demás cosas. Le molesta la manera tan intensa y tan descarada en la que lo mira Emilio.

--¡¿¿cómo me mira así? ¡¡es que me va a meter en un lío? --piensa nervioso.

Damián no puede arriesgar a las habladurías, piensa en humillarlo. En hacerlo sentir mal ante sus compañeros. Con sarcasmo le pregunta:

--¿qué mira usted? parece que se haya enamorado de mi... parece que le gusten los rabos... o eso creerán sus compañeros...

Todos ríen. Se oye murmuraciones de "¿vez?""te dije que era marica" o "Yo no me vuelvo a duchar con esa puta marica". Damián confía haber asustado a Emilio, que deje de mirarlo pero a Emilio sólo le importa que ese macho le ha dado un placer que jamás llegó a imaginar que se pudiera sentir y ni quiere ni puede olvidar. Él no tiene nada qué perder. Él es libre, puede si quiere acostarse con todos sus profesores. ¿qué le importa lo que digan sus compañeros si obtiene un gozo sin fin? Sexo puro y duro y si es posible con Damián. Eso es lo único que tiene en su cabeza en esos momentos. Mira a Damián con desafío y dice:

--Sí, me gustan los rabos ¿y qué? parece que usted tiene un buen rabo, ¿no?

Empezando por Damián todos se han quedado sin habla. No esperaban que Emilio fuera tan descarado. Damián está nervioso. Le molesto que un crío al que lleva 30 años lo esté poniendo entre la espada y la pared de esa manera.  Sabe que tiene que ir con mucho cuidado si no quiere dar lugar a habladurías que puedan acabar con su "buen nombre". Se muestra duro con Damián:

--si me falta al respeto lo tendré que llevar a dirección,..

--Yo no creo que hablar de su rabo sea faltarle al respecto porque que lo tiene lo tiene.

–pues llamamos su padre y dice eso mismo delante de dirección y su padre.

Emilio es un chico más bien tímido y esa forma desafiante de hablar sorprende a todo el mundo pero es que Emilio se siente un hombre y ha sido precisamente su profesor quien lo ha convertido en tal. Es el placer que lo hace fuerte.

--pues ni modo, me tocará decir lo que estoy pensando ante el director...

Damián entiende la amenaza. Traga saliva. No puede continuar por ese camino. Se da cuenta que Emilio es capaz de todo. Entonces Damián juega al profesor malo.

--bueno... veo que usted es el listillo de la clase...  a la pizarra...

Damián quiere derrotar a Emilio en su terreno. Damián se dedica a humillar a Emilio: ¡que si usted es un lento¡ ¡¡que si no sabe caminar¡ ¡¡qué que mal escribe¡ Le hace preguntas para que falle y se rían de él.

--¡pero así no, zoquete¡

Emilio se pone nervioso y le sale todo mal. Damián trata a Emilio con desprecio:

--¡¡vaya... vaya a su sitio... es usted un poco inútil¡

Emilio siente mucha rabia. Ganas de llorar. Está apunto de gritar a todos que se acostó con el profesor pero tampoco quiere declararle la guerra, lo que quiere es volver a acostarse con él.  Emilio se sienta en su pupitre entre las burlas de sus compañeros. Damián sonríe satisfecho. Le da la estacada final para que a Emilio no le den ganas de volver a mirarlo. Su tono es muy burlesco:

--si en vez de estar pensando tanto en rabos y molestando a los profesores que como yo --muestra su alianza-- somos felices padres de familia, estudiara no haría el ridículo de esa manera.

Todos sus compañeros de burlan de Emilio pero Emilio se ha quedado impactado. Siente un dolor que le desgarra el alma al saber que ese hombre que tanto le gusta sexualmente es casado. Se siente estafado. Para él fue muy importante lo que vivió con Damián y le da rabia que para Damián sea algo que quiera olvidar. Acaba la clase y Damián se retira deprisa.

--espero que no me toque volver al grupo... --dice en general pero de reojo mira a Emilio.

Damián sale deprisa pero Emilio le va detrás y lo persigue.  Lo agarra del brazo.

--¡tenemos que hablar¡

Aunque sea su profesor, el día antes se ha acostado con él y siente que eso le da ciertos derechos. Damián se suelta molesto.

--¿¡¡oye, que te pasa?¡

Emilio se enfrenta a él. No habla muy alto. Nadie está pendiente de ellos aunque a Emilio tampoco le preocupada eso.

--¿Qué te pasa a ti? ¡Ayer me haces el amor y hoy me odias¡

--no sé de qué me hablas. --Damián nervioso pero se muestra frío, como si no tuviera nada que ocultar.

--entonces no te importará que cuente que ayer me lo hice con un hombre igual a ti. --Emilio habla con sarcasmo mirando a toda esa gente que pasa sin hacerles caso.

Damián trata de asustarlo:

--si no te importa que tus amigos sepan que eres maricón.

--¡ya todos los saben¡

Eso le da igual. Es demasiado placentero para importarle. Damián le gusta mucho. sus ojos, su pasión. Las cosas que le hizo, lo tiene atrapado. Lo que más le interesa es volver a hacerlo ¡y tiene que ser con él¡ ¡¡quiere que sea con él¡ 

--no tiene nada de malo que yo sea maricón.

Damián ve a Emilio demasiado ansioso, teme que sus ganas de sexo le hagan hacer cualquier cosa. A Emilio no le importa nada. Damián lo mira preocupado:

--ven conmigo.

Damián se adelanta y Emilio lo sigue excitado a sus despacho. Aunque le gusta más el cuerpo de Damián en jeans, ese traje le queda muy bien. Emilio está muy cachondo. Se pone "enfermo" sólo de pensar en lo que le hará en su despacho. Desea que los dos a solas vuelvan a repetir la experiencia de la vez anterior. De lejos los ve Afrodita y eso algo que le sorprende:

--¿Qué hace mi primo con mi Damián?

Encerrados en su despacho, Emilio quiere lanzarse sobre la bragueta de Damián pero éste le golpea la mano.

--¿qué haces?

Emilio está cachondo:

--pues te la voy a mamar como anoche... ¿me has encerrado aquí para eso, no? --dice Emilio con cara de pervertido.

--¡No, te traje aquí para que me olvides, yo te di lo que buscabas anoche. Te desvirgué pues ahora te calles¡ ¡¡me lo debes¡

A Emilio le duele ver lo duro que es Damián con él y le reclama.

--¡yo no tengo la culpa que finjas lo que no eres¡ ¿sabe tu esposa que eres maricón?

--¡Si me dices que eres menor de edad, no hubiera pasado nada¡ ¿qué opinarán tus padres de que seas maricón?

Eso sí que no le importa a Emilio.

--pues se tendrá que aguantar, la que no sé si se aguantará será tu esposa... ¿que opinará?

--¡a ella no la metas¡

--yo soy gay, me encantan los rabos. No tengo ningún problema. Te aseguro que jamás me casaré con una mujer. No soy tan hipócrita como tú.

Los dos se miran desafiantes. Emilio además está desesperado.

--¡anoche la pasamos también...¡¿porqué no podemos repetirlo?

Para hacerlo sentir mal, Damián le dice:

--¡me acosté contigo por obligación¡ ¡¡yo lo quería hacer con tu amigo¡ ¡¡es él quien me gusta, nunca tendría nada contigo¡

Dolido Emilio le responde:

--¡mi hermano no es gay¡

Damián sonríe pícaro y Emilio se da cuenta que ha metido la pata y que puede crearle problemas a su hermano.


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