domingo, 13 de septiembre de 2026

capitulo 36


Armando y Ángela han disfrutado una vez más del amor que sienten, del deseo. Armando la ha hecho suya de nuevo. Ambos han disfrutado cada milímetro de su piel como si fuera la primera vez.  Él ha sido muy dulce, muy tierno, muy cariñoso. Apasionado pero a la vez delicado dado al estado avanzado de gestación de ella. Él la tiene abrazada por la espalda. Ella está muy feliz entre sus brazos. Le besa en el hombro.

--Te amo, te amo. No sé cómo pasó pero te amo –dice ella.

Armando está feliz. Quisiera que fuera verdad, quisiera estar así con esa mujer. Tiene sus manos en el vientre de ella. Es algo que lo llena de ternura pero a la vez de rencor.

--¿cómo le distes una hija a esa basura?  Un hijo es el mayor regalo que una mujer le puede dar a un hombre. Él no se lo merece, ¿porqué darle un hijo? Tu hija no merece un padre así. Por suerte no es varón, se libró parecerse a ese monstruo.

Los dos desnudos, se han amado, él le está tocando el vientre:

--No te puedo seguir mintiendo... tienes que saber la verdad

él la mira intrigado. Ángela ya ha guardado ese secreto por demasiados meses. No encontrará situación más propicia para sincerarse con él. Los interrumpe celular.

--No tomes la llamada --le suplica ella.

Armando sale de la cama desnudo.

--Es Cristina, puede ser importante.

Ángela se muere de los celos al ver como Armando le habla a su novia con normalidad, le miente, le dice que está en el trabajo. Le manda besos. Ángela se levanta envuelta en la sábana y le reprocha:

--supongo que no te vas a casar con ella después de lo que ha pasado entre nosotros.

--¿y tú?¿te vas a casar?

Para Ángela, aunque Armando no lo entienda así, no es lo mismo. Ella no se casa porque quiera sino porque está obligada por una venganza en cambio Armando si se casa con Cristina es porque quiere.

--Sabes que tengo que hacerlo.

Armando se empieza a vestir molesto.

--¡ya no uses a la prima muerta como excusa para acostarte con ese monstruo¡

--¡tú también te quieres vengar, sé que estás averiguando cosas sobre él¡ ¡¡no lo niegues¡

Armando la mira sorprendida. Claro que lo niega pero Ángela prefiere pensar que sí y tampoco cree en su no.

--No te cases. --le súplica ella.

Armando se abrocha los pantalones y repite su pregunta:

--¿te vas a casar tú?

--tengo que hacerlo.

--¿qué clase de mujer se acuesta con un hombre el día antes de casarse con otro? --le reprocha él.

--¿y qué clase de hombre se acuesta con una mujer cuando se va a casar con otra? 

El reproche de ella es con dulzura. Él la mira dolido y le dice:

--Porque soy macho e infiel.

Él la trata como si fuera un ligue pasajero y eso le duele a ella pero quiere aclarar las cosas con él:

--no te vayas, tenemos que hablar.

Pero Armando no tiene nada que hablar con ella. Le sobra con saber que se va a acostar con Damián después de haberse acostado con él.

--No, me espera mi prometida. Ya no me interesa nada de ti. Y cumple tu palabra, la próxima vez que necesites un macho no me busques a mí. Busca a tus hijastros.

Busca ofenderla y lo logra. Él se va muy herido. Llora en el ascensor. Ángela se abraza a la almohada deshecha:

--¿por qué siempre tiene que ser así? ¿por qué siempre me lleva del cielo al infierno?

Ángela está dolida porqué cree que Armando la usa sólo para el sexo:

--¿¿es que no te lo había dejado ya claro?¡¿¿para qué le insiste? --se reprocha así misma.

Se acaricia el vientre con ternura. Está esperando una hija suya. No puede dejar de verlo, de amarlo aunque él la humille. Además el día que abandone a Damián la estocada final será que lo abandona para irse con Armando.

--aunque no me ame me tendrá que ayudar en la venganza, quiera o no, cuando Damián esté acostumbrado a mi y a la niña lo dejaré para irme con Amando... será la venganza perfecta.

Sonríe vengativa pero también traviesa: se vengará y ella estará  con quien ama...

Emilio se está dando una ducha junto a sus otros compañeros de internado. Marcan las distancias aunque ya se han acostumbrado a la presencia de Emilio en los vestuarios. Emilio tiene dos cosas importantes: Damián y acostarse con Iván. El primero lo llena de rabia y el segundo de alegría pero la rabia es más fuerte que otro sentimiento y no olvida su obsesión de volver a estar con Damián o destruirlo.  Iván entra en los vestuarios alterado. Emilio se sorprende. Sabe que no le gusta entrar cuando está desnudo para que los demás no lean el deseo pero es que Iván no quiere esperar a contarle lo que ha descubierto. 

--he hecho averiguaciones...

Emilio se pone la toalla alrededor de la cintura y van juntos hacia la habitación. El torso mojado de Emilio seduce a Iván. Lo tiene muy excitado. Le habla cachondo:

--No veas lo que me he tenido que controlar para no comerte el rabo ahí delante de todos.

Emilio le guiña el ojo:

--Pues no hubiera estado nada mal.

Los dos se miran con deseo. Iván se pone contento cada vez que logra algo que ayuda a Emilio porque es su manera de demostrarle todo lo que siente por él. Habla muy agitado. 

--¿adivina quien trabaja aquí? ¡¡es que no puede creer aún la casualidad¡

--¿Quién? --sin entender lo que pasa.

--una sobrina de ese tipo, por parte de su hermana.

Emilio no entiende mucho en qué pueda ayudarlo que la sobrina de Damián esté cerca de ellos.

--Te he escrito esto... 

–¿para mi? poemas de amor? --Emilio sigue sin entender.

--No, ella los recibirá y cuando ame a ese desconocido... ¡saltas tú, así estás en esa familia¡

--¿qué vamos a lograr? --sin ánimos.

–¿te imagina que te ame?¿/

--si pero no voy a estar siempre enamorándola con poemas... ¿qué se supone que hago si quiere que la bese? ¡¿¡si quiere coger¡?

y Emilio pone cara de asco. Iván se le ríe.

--No, no te rías. Yo me muero si me tengo que acostar con una vieja.

--No tienes porque hacerlo. Le dices que eres virgencito, que nunca has estado con una vieja...cosa que es verdad

los dos se miran con complicidad e Iván sigue hablando:

--pues eso le cuentas que eres muy de Dios, que temes irte al infierno y que juraste a tu abuelita que te casarías virgen...¡basta que le digas a una mujer que no puedes estar con ella, que eres virgen y que quieres seguir siéndolo para que se vuelva loca por ti y haga lo que sea por violarte¡

--¿y si se casa conmigo?

--Pues primero tendrás que conocer a su familia y te metes en la cama de su tío.

los dos se ríen y es que el plan de Iván les parece brillante.


Todos se están preparando para la doble boda. Pese a que la boda es civil, Cristina lleva un aparatoso vestido blanco con volantes, velo, corona, una larga cola. Se siente una reina. Una triunfadora. Armando está esperando ya en el Registro Civil. Sólo. Triste. Estrella está saliendo. Muy elegante. Se enoja con su esposo porque no piensa asistir: 

--¡Yo no pienso participar de este teatro... Armando es gay¡

--¡pero qué manía con que Armando es gay. --Estrella desesperada,  ¡No es gay, no pasaría nada si lo fuera pero no es gay¡¡ Él único gay es Emilio y lo castigaste por eso¡

El hombre no quiere aceptar que tal vez fue injusto con sus hijos así que no piensa darse por aludido y no irá a la boda. Estrella enojada se va sola.


Damián no tarda en llegar. Quería encontrar a Armando solo. Ese culo. Ese macho le pone muy cachondo. Se pega a él y lo abraza y besa en la mejilla:

--llegó el gran día

--no hagas un escándalo --dice Armando forzando una sonrisa.

--yo no hago nada, primito.

Y le da un buen azote en las dos nalgas que le pilla de sorpresa y al oído le dice:

--esta noche voy a destrozar ese virgen culo por fin.

Armando traga saliva. Ve en su mirada libidinosa que es capaz de todo. Tiene que cuidar sus espaldas. Más bien su culo. Se aparta del hombre  y se pega a la pared protegiendo ese culo que tanto desea Damián.

Ángela lleva un elegante vestido de pre-mamá de color marrón claro. No lleva flores. Está triste. Al llegar y encontrarse con Armando siente una emoción que recorre todo su cuerpo. Desearía lanzarse a sus brazos, decirle que lo ama a él, decirle que la hija que espera es de él. La llegada de Cristina la vuelve a la realidad. Cerca de Armando está Damián. Armando y Ángela se aman y sienten tristeza. Es una boda que ninguno de los dos desea. Ambos sueñan con que pasa algo y esa boda con Cristina y Damián no celebra y sí una entre Ángela y Armando. 


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