jueves, 10 de septiembre de 2026

capitulo 14


Ramiro y Juan duermen en la misma habitación. Las camas están juntas. Hay tensión entre los dos hermanos. Están los dos en calzoncillos y se pelean por todo. Juan preparaba la ropa para el día siguiente y Ramiro le arranca la camiseta.

--¿¿qué haces tú con esta?¡ ¡¡es mía¡

--¡pues ahora es mía¡

--¡tú siempre apropiándote de lo mío¡¿¿es que me tienes envidia o qué?¡

--¡tú me tienes envidia a mi¡ ¡tú me quitas todo lo mío¡

Van estirando de la camiseta al grito de "¡tú eres el que me tienes envidia a mí¡" hasta que rompen la camiseta. Luego los dos dicen a la vez.

--¡por tu culpa se ha roto¡

Y de nuevo insultos, protestas. Pequeños empujes mientras se van echando mutuamente la culpa.  Damián entra en la habitación de sus hijos. Va en calzoncillos.

--¿¿qué es todo esto? ¡¡ustedes siempre se llevaron bien¡

--¡si hasta que me quitó a mi chica¡ --Ramiro.

--¡fue él... él me quitó a mi chica¡

Los hermanos se quieren lanzar el uno encima del otro pero su padre está en medio y se lo impide.

--¡¡todas las mujeres son unas rameras¡ ¡¡ ninguna merece la pena, hay que divertirse con ellas pero jamás se las tomen en serio y menos pelearse entre hermanos¡ ¡que encontraran una guarra que dejó que se la metieran los dos¡ ¡¡pues como si quiere hacer un trío¡

A los chicos les sorprende la manera en la que su padre habla de las chicas.,

--¿y mamá? --pregunta Ramiro.

Damián se pone nervioso. No es un tema que quiera tocar ante sus hijos.

--¡no me cambien el tema¡

Damián le obliga a que se abracen.

--la próxima vez que te fijes en mi chica te mato --murmura Juan al oído de su hermano.

--no, te mato yo si te fijas otra vez en la chica que me gusta --dice Ramiro.

Aunque finge que todo va bien ante su padre se miran con amenaza y se pellizcan la espalda. Cuando ya se ha ido su padre, los dos hermanos se miran con rabia.

--¡estás advertido¡ --Ramiro.

--¡no tú estás advertido¡ --Juan.


Ángela se quería quedar en la clínica con su prima pero sus padres adoptivos no le dejan estar con ella, además siente que es la responsable. Decide ir a su casa, encerrarse en su dolor y su remordimiento.

--¡no debí darle esa dirección¡

La angustia puede con ella.

--¡se le pasa algo nunca me lo voy a perdonar¡

Sabe que ha sido delante de la casa de su amado. No le cabe ninguna duda de quien ha sido el culpable.

--¡descubrió la verdad y por eso tuvo el accidente...¡ ¡¡seguro¡

Ángela llora locamente.

--¡fue mi culpa¡ ¡¡fue mi culpa¡

No puede dormir en toda la noche. Se la pasa maldiciendo a Damián y a ella misma por no haber sabido proteger a su hermana.  Aún no ha amanecido que le sobresalta que alguien entra en la casa.  No había logrado dormir. Seguía vestida por si tenía que salir corriendo. Es Armando, le ha querido dar la noticia él mismo y en persona.  Ángela se incomoda. Le molesta haberse acostado con él sobrino de sus padres adoptivos y le molesta que sea él quien esté ahí pero Armando no menciona nada de sexo. Se muestra cariñoso con ella. En realidad no tiene qué decir nada. Al verlo entrar, al ver su cara, Ángela ya lo sabe.

--¡¡No, no me digas eso¡ --llora ella.

El silencio de Armando la derrumba.  Él la quiere hablar pero Ángela no acepta su abraza. Ángela está conmocionada.


Más a media mañana, Damián se sorprende al ver que la clase está casi vacía.

--¿dónde están sus compañeros?

--En el entierro de la gorda --dice uno.

Una le da una patada al compañero:

--sé más respetuoso con la gorda que la ha palmado.

Entonces el otro se corrige:

--En el entierro de Afrodita.

Damián se queda desconcertado.

--¿se murió la gorda?¿cómo? --se pregunta.

No quiere dar explicaciones, deja a los alumnos que se vayan y va a secretaría a preguntar.

--sí, la atropelló un auto... ¡justo delante de la casa de usted¡ ¿no es curioso? --habla con cierta ironía porque la amiga de Ángela sospecha lo que pasó.

Damián no da explicaciones. Se retira a su despacho.

--¡seguro que iba a buscarme, a hacer un lío¡ ¡¡se merece lo que le pasó¡ --dice con rencor.

Pero luego algo le preocupa.

--¿y ahora?¿qué pasará si el imbécil de Emilio habla? Me tendré que buscar a otra.

La idea de tener que acostarse con otra mujer no le alegra mucho pero no quiere que Emilio se salga con la suya.


Mientras en el cementerio, Afrodita es despedida por sus compañeros. Por su familia. La madre está de negro teñido por la sangre de sus ojos. Llora de rodillas, sin consuelo. Su hija, su única hija. No entiende, no entiende porqué ha pasado una cosa así. La tía de Afrodita está en cuclillas. Agarra la mano de su hermana muy amorosamente. El padre, Gabriel está detrás siente que la culpa es de su esposa y eso lo aleja de ella. Es su cuñado Emilio el que está a su lado. Abrazado a él. Ángela se mantiene en un rincón. Serena, demasiado serena. De blanco pero toda por ella. Armando a su lado pero ella no deja que la toque. Emilio al lado de su hermano. Sabe que es cruel pero Afrodita era su rival y ahora ya no está. No piensa sentirlo. Gabriel, por su lado, con amargura piensa en su pasado en como una mujer años atrás le dijo que estaba embarazada, que esperaba un hijo suyo.

--si yo hubiera sabido que sería mi único macho --va pensando.

Ahora que su única hija reconocida ha muerte piensa en ese hijo más que nunca pero:

--¿cómo hago para encontrarlo?

Era más joven, quería disfrutar la vida con su esposa. No quería tener hijos y ahora la única hija que tuvo con su esposa ha muerto y el hijo que le dio su amante... él se deshizo de él.

--si lo hubiera dejado con la madre ahora sabría cómo localizarlo --va pensando.

Pero tuvo miedo que la madre quisiera hacerle chantaje y aprovechando que una mujer había dado luz a un hijo muerto pagó a un enfermero para que cambiará a los bebés. Nunca pensó en que en un futuro quisiera localizar a esa hijo y no se interesó y no sabe quién es esa mujer.

--¿podría localizar a ese enfermero?¡como ya han pasado 23 años¡ --piensa.

No recuerda la fecha exacta pero sabe que su hijo en esos días está de cumpleaños.





Por otro lado, Purificación entra en la habitación de su hijo. Juan está vistiéndose. Su madre lo abraza.

--¡feliz cumpleaños, mi niño¡

La mujer acaricia a su hijo con mucho cariño. Juan protesta.

--que ya no soy un niño, que soy un hombre. Ya tengo 23 años...

La mujer va acariciando a su hijo:

--Mi hijo bello, mi hijo el que no se parece a nadie de la familia. Siempre mi padre se quejaba de que no te encontraba parecido con nadie de nosotros. 

Madre e hijo se sonríen con ternura. De pronto Juan siente algo dentro de él. Es como una brisa que lo penetra, que lo golpea y que vuelve a salir. La mujer se queda preocupada. Juan está bien pero se ha quedado con angustia:

--es como si alguien que tuviera algo que ver conmigo se estuviera despidiendo de mí...

Juan no sabe bien que le pasa y su madre se preocupa..



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