Emilio está muy molesto. Da puñetazos a la pared.
--¡se dejó preñar... se dejó preñar la muy guarra¡ ¡¡se ha convertido en su amante¡
Emilio tiene los ojos inyectados en sangre. Aunque disfruta del sexo y del cariño al lado de Iván, Damián lo ha marcado. Tal vez sea porque fue el primero o porque lo rechaza. El propio Emilio no entiende si con quien disfruta más y está más a gusto es con Iván porque sigue obsesionado con Damián pero no hay nada que pueda ni quiera hacer. Llora de rabia.
--¡no pueden ser felices... no pueden¡
A Iván le duele el dolor de Emilio. Siente un odio hacia Damián primero porque siente que es por su culpa que Emilio no lo puede querer y porque eso lo hace sufrir. Pone sus manos alrededor del cuello de su amigo-amante. Le habla con mucho cariño.
--No lo van a ser... ¡te juro que no serán felices¡
Emilio no le aguanta la mirada a Iván porqué está muy alterado. Iván con sus manos alrededor del cuello le va obligando a mirarlo. Es amable y afectuoso.
--Confía en mí. Se les va a atragantar el idilio.
Emilio abraza a Iván llorando con desesperación.
--¡¡¿porqué no puede arrancármelo de adentro y quererte a ti?¡
Iván es muy cariñoso. Lo besa. Lo acaricia. Le habla con dulzura.
--Yo no quiero que llores por mí, no quiero que me quieras como a ese tipo. Quiero que estés bien, que estemos bien, que estemos así.
Emilio lo mira con cariño. Con afecto.
--No te amo pero te quiero mucho... yo...
Iván lo calla con sus besos. No necesita más. Lo va desnudando.
--para calmar el dolor nada mejor que coger --le va diciendo Iván mientras se van calmando.
Después del placer descansan los dos desnudos el uno en brazos del otro. Iván nota muy atormentado a Emilio. Le duele que esté pensando en Damián después de hacer el amor con él pero no lo demuestra.
--No te lo puedes sacar de la cabeza ¿no?
--No claro que no. No pensaba en Damián.
Iván lo mira con cariño.
--¿y porqué lo nombras ahora? Yo no lo he especificado.
Emilio se siente culpable por no dejar de pensar en Damián incluso estando en la cama con Iván.
--te juro que me la paso genial contigo pero...
Iván lo calla con un beso. No quiere saber nada de peros.
--Que me da igual, que yo sólo quiero que seas feliz. Si tú sufres a mi me duele pero quiero saberlo.
Los dos están pegados el uno al otro. Abrazados. Mirándose. Emilio dolido y furioso.
--¡¡es que van a tener un hijo y eso los va a unir para toda la vida¡
Iván sonríe con amargura:
--Ese es una tontería. Yo hace como diez años que no veo a mi viejo. Me dejó aquí cuando murió mi vieja y aquí me he quedado. Si no hay amor un hijo no une. En cuanto se canse de tu prima la dejará.
Iván se hace el duro para ocultar el sufrimiento que ha vivido y que aún duele. No habla nunca de él y a Emilio le emociona que haya confiado en él. Iván hace un esfuerzo para que no se le escapen las lágrimas. Emilio lo besa y lo acaricia con mucha ternura.
--siento mucho lo de tu viejo.
--No importa --pero se le escapan algunas lágrimas-- ya me acostumbré a que nadie me quiere.
Emilio le sonríe:
--Eso no es cierto. Yo te quiero, te quiero mucho.
Iván lo mira con intensidad. Le agarra la mano y le jura:
--¡por eso no voy a permitir que nadie te haga daño y el que te lo haga lo pagará¡
Los ojos de Iván están encendidos por el odio. Odio que ha heredado y superado de Emilio. Éste lo abraza feliz. Se siente protegido en sus brazos.
--Eres lo mejor que me ha pasado. No sé que habría sido de mi sin ti --le dice Emilio.
Iván le guiña el ojo contento. Luego siguen hablando de Damián.
--tal vez nos equivocamos y esa Ángela no es tu prima.
--¿tú crees?
Eso le crea ansiedad a Emilio.
--¿y cómo podíamos saber?
--¿tienes el mail de tu hermano?
Emilio hace que sí con la cabeza.
--él debe saberlo.
Emilio se sobresalta. Se levanta.
--¡No con mi hermano no¡ ¡¡no quiero saber nada de él¡
Iván lo abraza por la espalda.
--creí que te llevabas bien con él. No sé has respectado el pacto de no comentar con Ángela lo de Damián.
Encerrado en el internado Emilio le tiene rencor a toda su familia.
--¡lo odio porque me abandonó¡… ¡pero yo no falto a mi palabra¡
--así nos conocimos --le dice Iván con cariño.
--por eso. Si viene y se entera que soy feliz a lo mejor nos fastidia. --Emilio con tristeza.
Iván se separa de Emilio se pone delante de él. Le agarra la mano y le dice con decisión:
--¡a nosotros no nos separa ni Dios¡
--¿y si me sacan del internado? --Emilio asustado.
Iván lo besa. Acuerdan que no hablarán con nadie que pueda interferir en lo que ha nacido entre ellos.
–Yo no tenía razón para irme de aquí. Mi viejo me paga este lugar pero yo me puedo ir y viendo tú cumplas los 18 ¡nos iremos juntos y nos vengaremos de ese maldito¡
Emilio se aferra a Iván con fuerza. Iván se aparta y es que se le ha ocurrido algo:
--he conocido a un chico alumno de ese maldito. Se llama Adrián. Le puede pedir una foto...
A Emilio le brillan los ojos.
Al cabo de un rato, Ángela da vueltas por la escuela. Está buscando a alguien. Lo ve salir del lavabo.
--¡por fin¡
Es el chico que le habló antes de Afrodita.
--¿porqué sabes de mi?¿quien eres?
--Conozco a un chico de internet, él me cuenta esas cosas.
Ángela está muy ansiosa:
--¿¿Armando?¿¿se llama Armando?
--Su nombre no lo sé pero por lo que me cuenta o es de tu familia o está muy cercano.
Ángela le da las gracias. No piensa que Emilio desde un internado pueda estar en contacto con la escuela de Damián. Está convencida que Armando, secretamente, la ayuda en su venganza. Va a buscarlo para aclarar las cosas con él. El chico la llama. Ángela se gira y él le hace una foto por el celular.
--es para tener un recuerdo --le dice con ironía.
Ángela tiene muchas ganas de ver a Armando y no se preocupa de esa foto. Es esa misma foto la que Iván y Emilio reciben unas horas más tarde.
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