Ángela tiene que luchar para sonreírle a Damián cuando lo que quiere es escupirle en la cara.
--¿qué haces aquí en mi casa? –le reclama él.
Ángela cierra los ojos un momento. La imagen de su hermana muerta es la que le da fuerzas para seguir adelante. Se muestra coqueta y para sorpresa de él, Ángela le pone la mano en el muslo.
--vengo a continuar lo que dejó a medias Afrodita...
Damián saca la mano de ella de su pierna. Se muestra frio:
--así... ¿el qué?
Y Ángela no se lo piensa, lo besa.
--Vengo por ti. Porqué me gustas... ¡quiero perder mi virginidad contigo¡
Damián la mira con desprecio:
--vaya, saliste más zorrita que tu hermana pero yo no me como el cuento de que seas virgen. Debes haber estado con muchos hombres.
Ángela se va desabrochando la blusa:
--pues ahora puedes comprobarlo.
Ángela no cree que Damián sea gay con lo que está seguro que podrá seducirlo. Damián la mira con desprecio. Sólo se acostaría con una mujer para guardar las apariencias como le pasó con Afrodita así que trata mal a la joven para que no pierda su tiempo en él.
--¡En mi casa hay dos machos que de podrán divertir contigo pero a mí ni me busques¡
Damián cree en ella. ¿porqué no iba a creer? Es un hombre atractivo, apuesto. Se conserva bien. Dos primos han enloquecido por él ¿porqué no le iba a pasar lo mismo a esta? Ángela se muestra insistente y desesperada:
--yo te quiero a ti. No soy virgen vale pero mi hermana me contó todo y me urge que me hagas lo que a ella…
Damián la mira con desprecio
--pierdes tu tiempo.
Trata mal a Ángela porque el único que le interesa de esa familia es Armando. Le abre la puerta del auto.
--¡largo¡
Ángela no esperaba esa reacción de él.
--¡no quiero zorras en mi auto, ya tuve bastante con la cualquiera de tu hermana¡
Ángela llora y lo abofetea con rabia.
--¡no le faltes el respecto a mi hermana¡
--¡pues no te comportes como una ramera¡ ¡veo que lo llevan en la sangre¡
Ángela se va furiosa porque le declararía su odio a Damián y eso no le conviene. Fuera del auto, ella lo mira llorosa y le dice:
--No me importa que me humilles porqué estoy enamorada de ti.
Damián siente rabia de que todos los jóvenes de esa familia se hayan enamorado de él menos el que le interesa. Le parece una burla y por eso se muestra molesto con ella.
--Si estás caliente te buscas a uno de mis hijos. A mí no me molestes.
Damián no espera más y se larga dejando a Ángela a mitad del camino y aturdida.
--¡es un patán...¡¡¿cómo Afrodita lo pudo amar?¡
No entiende porque él la ha rechazado y se siente abatida. En un primer momento tiene tentaciones de llamar a Armando, que la acompañe a su casa. Sabe que acabarán haciendo el amor y también que él le pedirá que deje la venganza. Así que no lo hace.
--Primero la venganza y después el placer.
Camina pensando en Ramiro. Almenos con él las cosas le fueron bien. A Damián le incomoda la presencia de Ángela en su casa.
--Mañana hablo con Puri y la echamos.
Pero algo le preocupa. Primero él como justificar el despido ante su esposa y segundo que Ángela hable. Luego se piensa mejor las cosas:
--Seguro que mis chicos se la cogerá , luego ya la despedimos.
Por otro lado, Emilio y Iván, a ojos de todos, son buenos compañeros pero cuando se cierran la puerta de su habitación son dos amantes ardientes. De hecho duermen siempre los dos juntos desnudos y abrazados. Emilio está tranquilo porque recibe el regocijo que necesita su cuerpo pero eso no quita la rabia que lo carcome por dentro mientras piensa en Damián, en que toda su familia lo ha abandonado. Mira a Iván con deseo. Le gusta estar con él. Disfruta en sus brazos pero Damián está ahí clavado en su mente, en su corazón.--¡voy a volver, voy a volver¡
Iván siente la angustia de Emilio y se despierta.
--¿qué te pasa?
Emilio se disculpa por haberlo despertado.
--duerme... ¿no pasa nada?
Iván se incorpora en la cama.
--A ver ¿yo que soy el tío que te come la verga y al que se la comes? --le reprocha.
Emilio le guiña el ojo y con ironía le dice:
--No, también el que me la mete y al que yo se la meto.
--Y a los dos nos gusta y mucho... ¿no?
Iván se está enganchado con Emilio y le duele sentir ausente, que no confíe en él. Almenos le consuela que disfrute el sexo con él. Emilio sonríe pícaro:
--si claro que me gusta y mucho pero ese no es el problema.
Emilio se sienta en la cama, con los pies en el piso. Iván abraza a Emilio por la espalda. Lo besa en el cuello.
--pero quiero pensar que somos algo más y por eso...
Emilio se levanta. Se muestra sofocado.
--¡Esto no tiene sentido... Yo... ¡
Mira a Iván muy triste.
--No quiero engañarte.
Iván le sonríe:
--A ver que no te agobies, que no iba a decir que somos novios, que somos amigos y por eso quiero que me cuentes qué mierda te pasa.
--Estoy enamorado. Estoy enamorado de otro.
Y Emilio lo dice como si fuera una tragedia e Iván se le ríe.
--A ver que no me importa. Yo soy simplemente alguien que te quiere y que quiere que disfrutes a su lado.
Emilio pone sus manos alrededor del cuello de Iván y con cariño le dice:
--¿en serio? ¡No quiero que hacerte sufrir¡
Iván no quiere reconocer esa punzada de celos que siente,
--Me duele verte mal, yo me encanta estar contigo pero somos amigos.No te preocupes por mi. A mi me preocupas tú.
Iván es muy cariñoso con él. Emilio lo besa.
--gracias, gracias por estar conmigo.
Iván usa la ironía para no hablar de sentimientos.
--venga, dejémonos de mariconadas.
Luego lo mira con afecto:
--cuéntamelo todo.
Emilio se sienta y Iván a su lado. Escucha esa historia de sexo, amor y dolor entre Emilio y Damián y mientras la escucha siente como suyo el dolor de Emilio y le jura que algún día le harán pagar a Damián el daño que le ha hecho. Los chicos se miran contentos y unen sus labios fogosamente.
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