Emilio se tumba sobre la cama muy nervioso. Mira a la pared. Armando es muy cariñoso con él.
–¿podemos hablar?
No se ve enojado pero Emilio no se atreve a mirarlo a los ojos. Además si lo mira sólo pensará en su verga y no quiere complicar más las cosas.
--¡no, quiero dormir¡
Armando se sienta en la cama. Acaricia a su hermano fraternalmente.
--perdona si he sido muy brusco antes pero... es que tú también... ¡soy tu hermano¡
Emilio no lo mira está apenado.
--ya lo sé --balbucea -- sólo miraba... ¿qué tiene de malo?
Armando sonríe con cariño. No deja de acariciarlo fraternalmente.
--pues quiero que me mires ahora.
Armando se muestra cariñoso pero Emilio es más duro.
--¡pues yo no quiero¡
Emilio se siente muy culpable porque está deseando el cuerpo desnudo de su hermano. Está duro por su hermano.
--¡¡cómo es posible... es mi hermano¡ --va pensando.
Armando se muestra fraternal con él pero Emilio sólo se excita pensando en el arma sexual de su hermano que ya no tiene secretos para él. Se pone cachondo imaginando cómo y con quien la usará.
--¡estoy muy mal¡ --se dice.
--sólo quiero ayudarte, sé que eres gay y qué...
Emilio no lo deja seguir. Mira a su hermano preocupado.
--¿¿qué?¡
Lo que más le preocupa es que le diga a alguien que lo está deseando. Armando lo trata con cariño. No está enojado sino preocupado.
--sé que eres gay ¿no?
Emilio, por los nervios, le contesta brusco.
--si y ¿qué...?
Armando le sonríe. Lo acaricia fraternalmente.
--oye que no lo digo por nada malo, somos hermanos..Te quiero ayudar... ¿se lo vas a decir a papá y a mamá?
A Emilio le da igual que se sepa o no.
--¡yo lo único que quiero es estrenarme¡
--bueno, esas cosas son normales.
--¡si pero es que no conozco a nadie gay... --excitado de hablar con su hermano de esas cosas y deseando que él le presente a alguien que solucione su "problema".
--tendrías que ir a lugares de ambiente.
--¿¿cómo? ni papá ni mamá me dejarían salir de noche... además ¿no habrá que ser mayor de edad para entrar en esos sitios?
--yo si quieres te acompaño a disco. Un excompañero mío de la universidad es gay y tiene un local de ambiente. Nos dejará entrar.
Emilio está muy excitado. Le pone cachondo la idea de que su hermano haya estado con un hombre.
--¿¿tú eres...??¿¡tú eres...?¡
Emilio quiere saber si su hermano tiene su lado gay pero está sofocado y no le salen las palabras. Armando acaricia a su hermano la cabeza fraternalmente:
--No, no soy gay.
Emilio tiene ganas de hablar de sexo con su hermano.
--¿y tú cuando te estrenaste?
--A los 14.
Armando se da cuenta que su hermano se siente mal porque él lo supera en edad y Armando muy cariñoso le dice:
--pero cada uno tiene su tiempo. Tranquilo, será cuestión de unos días.
Pero para Emilio le parece que el estrenarse es algo urgente. Tiene más ansias que antes.
--¿Días? ¡¿no puede ser ya?
Armando le sonríe:
--No hay que tener tanta prisa.
Pero Emilio no está de acuerdo.
--¡vamos ahora¡
--¿¡ahora...?¡
A Armando le hace gracia la ansiedad de su hermano. Le produce ternura pero ha sido un viaje largo y lo que menos quiere es salir esa noche.
--imposible.
Pero Emilio siente que si no pierde la virginidad esa noche se va a volver loco.
--¡por favor¡
--es que estoy cansado...
Emilio le suplica.
--¡es que tengo muchas ganas de estrenarme¡ ¿¿como estarías tú en mi lugar?¡
Emilio está desesperado por conocer a un hombre íntimamente y a Armando le despierta ternura.
--Yo estaría igual.
Emilio no le dice nada pero lo mira muy nervioso y con cara de preguntarle ¿y? Armando le pone la mano a su hermano en la nuca y le dice:
--está bien...
Emilio se tira al cuello de su hermano feliz.
--¡gracias, gracias¡ ¡¡eres el mejor hermano del mundo¡
Emilio tiene cara de pervertido y Armando se le ríe.
--pero que ni papá ni mamá lo sepan. Otra cosa es que seas gay y otra muy distinta que meta a un hombre en tu cama.
Emilio casi se desmaya de la emoción. Su hermano lo va a ayudar, ya se lo ha dicho ¡le va a buscar un chico¡ claro que no va a decir nada. Emilio haría lo que fuera con tal que no se estropeara la que considera la mejor noche de su vida.
Después de la cena, Emilio se acerca en boxers a la habitación de su hermano.
--¿y qué me pongo? ¿me ayudan?
Armando va en pantalón de deporte.
--Ven... vamos... qué te busco ropa...
Eligen unos jeans. Emilio se saca los calzoncillos y luego se pone los jeans.
--Así es más sexy y rápido -dice Emilio ansioso.
Armando no le dice nada. Sonríe. Como Emilio no tiene camisetas modernas le dice:
--yo te dejo uno.
Se meten en la habitación de Armando que conecta con el baño. Armando le echa perfume, le aconseja cómo peinarse. Emilio mira de reojo aquello que se mueve dentro del pantalón de su hermano y se pone muy cachondo porque tiene grabada en su retina la bella imagen que ha visto esa misma tarde de la verga de su hermano. Armando no se muestra desnudo. Se pone los jeans encima del pantalón de deporte para no tener que mostrarse las bolas. Su hermano ya está demasiado cachondo. Saca algo de su bolsillo y se lo da a su hermano. Son condones. Señala un cajón y dice:
--dejaré una caja en el cajón de la mesita de noche, siempre que necesitas tomas los que sean... ¡sobretodo... nunca sin condón¡
Emilio está cachondo y quiere saber de la vida sexual de su hermano.
--¿y tú con quien los usas?
Armando sonríe con cara de degenerado.
--con varias...
Armando es muy cariñoso con él. Emilio sigue preguntando.
--¿y tienes novia?
--No, bueno... hay alguien... pero no creo que la vuelva a ver...
Lo abraza por los hombros. Mira a Emilio amorosamente.
--venga, que hoy es tu noche.
Salen juntos. Emilio siente que es el primer día del resto de su vida.


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