Armando está tratando de hacer el amor con su esposa pero no se concentra. Cristina se molesta.
–¿otra vez tampoco?
Armando se levanta envuelto en la sábana.
--Lo siento. No puedo.
--¡es que desde que nos casamos no puedes¡ ¡¡no sé para qué nos hemos casado¡
Armando mira a su esposa agobiado:
--eso digo yo. Tal vez sería mejor que esto acabara ahora...
Llaman al timbre. Cristina le prohíbe a Armando que abra.
--¡estamos discutiendo sobre nuestro futuro¡
Armando lo que menos quiere es hablar con su esposa. Se sorprende al ver a Ángela.
--¿¿qué pasa?
Se asusta al verla llorar. Ángela lo abraza.
--¡lo siento... lo siento mucho¡
Ángela no sabe cómo darle a su amado esa noticia que sabe qué le va a partir el alma. Armando lo mira asustado. Con un hilo de voz, Ángela le dice:
--es tu hermano...
Armando siente una puñalada en su pecho. Sabía que su obsesión con Damián acabaría lastimando a Emilio. Armando tiene el rostro desencajado por el dolor.
--No, no... No me lo digas no...
Habla con la voz rota. Sabe que algo malo le ha pasado a Emilio.
--Se ha suicidado... por culpa de Damián...
Ángela llora. Abraza a Armando.
--¡lo siento, lo siento tanto¡
Armando grita. Aúlla. Se retuerce de dolor. Empieza a lanzar por los aires todo lo que encuentra. Siente un dolor muy grande y Ángela lo entiende y le duele verlo sufrir de esa manera. Lo abraza por la espalda. Trata de calmarlo. Armando se derrumba. Cae en el piso llorando amargamente, Ángela lo abraza desolada.
Emilio es sepultado junto a Afrodita. Ángela reaviva su dolor y su rencor por la muerte de su prima, no soporta ver a Armando sufrir como sufrió ella antaño. Durante el entierro, Emilio padre culpa a Armando de la muerte de su hijo "por llevarlo por el mal camino". Armando está deshecho y no se defiende. Al lado de Armando está Ángela.
--¡la culpa es del maldito Damián¡ ¡¡él es responsable de la muerte de Afrodita y Emilio¡
Pero Armando acepta su culpa:
--Es mi culpa... yo los presenté...
Y eso es algo que nunca se perdonará. Es un dolor y un llanto que le nace del alma. Ángela lo abraza con cariño. Cristina está detrás de ellos sintiéndose desplazada. Emilio padre mira a su hijo con odio. Iván está conmocionado viendo el ataúd de su amado amigo. Mira a Emilio padre con reproche.
--¡usted habla como si ser gay fuera algo malo¡ ¡¡castigó a su hijo por ser gay y para qué lo sepa. Nos estuvimos acostando durante todo ese tiempo¡ ¡Armando no es gay... Emilio sí¡
Emilio padre mira a Iván furioso:
--¡no te permito que profanes la memoria de mi hijo¡
--¡Usted es quien la profana con su presencia. El único que no falló a Emilio fui yo, el que más lo quiso, el que estuvo con él hasta el final¡ ¡ojalá se hubiera olvidado de todos ustedes... ahora estaría vivo¡ --grita Iván roto del dolor.
Armando le pone la mano en el hombro:
--te entiendo... pero ahora no es momento para eso.
Amando se da cuenta que él comparte su dolor, lo abraza con mucho cariño. Iván se siente perdido.
--Emilio era lo único que tenía... ¿porqué lo hizo? --–Iván atormentado.
Los dos miran el ataúd con los restos de Emilio con dolor y con odio. Se hacen un juramento. Damián va a pagar por la muerte de Emilio. Estrella abraza a Ana que la comprende como nadie. Las dos están destrozadas por ese destino fatal que han compartido sus dos hijos. Juan ha asistido al sepelio. Siente pena por ese primo que recién había conocido. Le duele ver a Gabriel triste y sin que nadie le haga caso. Se acerca a él. Le pone la mano en el hombro. Gabriel agradece ese gesto de cariño de su hijo y lo abraza. Armando se arrodilla ante la tumba de su hermano antes de ser cerrada. Tira una flor.
--perdóname, hermano.
Ángela lo abraza. No se da cuenta que Cristina se ha pegado a ellos.
--Te amo --dice Ángela a Armando.
Armando mira a Ángela con un gran amor. Cristina se da cuenta que su marido también la corresponde y huye corriendo. Cristina se topa con Ramiro que no se ha acercado pero estaba acompañado a su hermano. Él se disculpa.
--Lo siento... ¿está bien?
Ella llora y él es muy cariñoso con ella. Se miran a los ojos quedando cautivados el uno por el otro.
Armando abandona el cementerio lleno de odio.
--¡voy a matar a Damián¡
Ángela no se separa de él.
--¡así no logras nada¡
Armando mira a Ángela con reproche y le dice:
--¿¡y cogiendo con toda su familia sí? ¡ya veo que mal lo pasas¡ sobre todo tus víctimas...
--¿¿me estás llamando zorra?¡ --Ángela dolida que le salga con eso a esas alturas.
Armando siente mucho rencor y lo paga con su prima.
--¡sí, escondes tu placer en una venganza¡
Ángela lo abofetea y llora. Armando está muy herido. Va hacia el auto. Ángela va con él.
--¿qué haces aquí? --le dice él con desprecio.
Ángela le acaricia la mano:
--¡estamos juntos en esto¡
Armando la mira con dureza. Van a la comisaria. Damián sale en ese momento. Armando se pone como loco al ver al que considera asesino de su hermano libre.
--¡TE VOY A MATAR, HIJO DE PUTA¡
Armando se lanza sobre Damián le aprieta el cuello dispuesto a ahorcarlo. Damián muy débil. Cae de rodillas.
--¡¡así no¡ --suplica Ángela-- ¡no es la manera¡
Armando está dispuesto a matar a Damián con sus propias manos. Tan cerca de la comisaria, Ángela teme que Armando se meta en un lío y dice:
--¡no¡¡hazlo por tu hija¡
Eso causa un fuerte impacto en los dos. Armando suelta a Damián que cae al piso. Ángela decide que es el momento de lastimar a Damián y decir la verdad a Armando:
--¡Afrodita es hija tuya¡ ¡¡ya estaba embarazada cuando me metí con los Paredes¡
Damián se va, está desconcertado. Armando también. Está viviendo una pesadilla. Ahora lo que más le preocupa es que ese hombre se escape pero Ángela no lo deja seguirlo.
--no merece vivir... ese hombre no merece vivir --dice Armando llorando.
Ángela lo abraza con cariño:
--lo sé... ¡vamos a destruirlo juntos¡
Los dos comparten el mismo dolor, la misma rabia. Damián quería a esa pequeña y le parte el alma que no sea suya, lo ha perdido todo.
Aunque le causa mucha vergüenza, Armando va con Ángela a denunciar a Damián por intento de violación.
–que bueno que guardaste la cámara –le dice ella.
Él llora mientras la policía mira la grabación y le toma declaración. Ángela le agarra de la mano. Ángela se acuerda de aquel camarero que Damián se llevó a la fuerza y lo agrega a la denuncia para que investiguen.
Juan llega a su casa. Le sorprende ver a Lorena. Lo abofetea.,
--¡esto es por lo que me hiciste¡
No deja que le diga nada. Lo besa ardientemente. Se desnuda ante él y se deja arrastrar hacia el dormitorio.
Ramiro y Cristina han hecho el amor. Ella fuma feliz. El chico le gusta mucho y es lo que necesita. Él no le pide nada y ella no le ofrece nada. Sólo se disfrutan.Damián va a un bar a ahogar sus penas en alcohol. Iván llega al rato. Le guiña el ojo.
--¿te hace un rato de diversión?
Damián lo devora con los ojos.
--¿de dónde has salido tú? --le dice cachondo.
Iván lo mira con cara de pervertido:
--soy un premio para ti.
--No sabes el día que llevo. Me viene bien.
Iván se muestra seductor, lo excita:
--ya verás que después de estar conmigo no sientes nada.
Iván se lo lleva a su hotel. Lo calienta, lo desnuda, se besan. Damián está de espaldas sobre la cama.
--¡clávamela... clávamela¡ --jadea Damián.
Iván no se ha desvestido aún. Está sobre Damián, saca un puñal.
--¡ya voy... ya voy¡
Y lleno de odio le clava a Damián el puñal en toda la espada, dos veces:
--¡esta por Emilio y esta por Afrodita¡
Y una tercera por el mismo. Damián ha muerto casi sin enterarse. Iván sin Emilio no es nadie. Almenos Damián ya ha pagado. No le hará daño a nadie más y eso lo calma. Él mismo confiesa su crimen y se entrega.
Al enterarse Armando corre a la cárcel. Se muestra muy fraternal con Iván. Le agarra de las manos por los barrotes. El tono de Armando es angustiado pero el de Iván es de tranquilidad. Ya ha cumplido con su misión.
--debí hacerlo yo --dice Armando.
--tú tienes una hija, yo no tengo nada.
--¿Cómo sabes?
--os estaba siguiendo. Le juré una vez a Emilio que iba a hacer pagar a quien lo lastimó. Ya lo he hecho.
Armando se aferra con fuerza a las manos de Iván:
--te voy a sacar de aquí, te lo juro.
Iván le sonríe:
--todo está bien. Sé feliz, vive tu vida. Piensa en tu hermano con cariño. Fue feliz conmigo, ahora todo está bien.
Armando, con ojos llorosos, ve cómo se llevan a Iván a su celda. El chico ha escondido un cinturón en el colchón. Se ahorca en su celda. Muere con una sonrisa. Es feliz porque estará para siempre con Emilio.
Como la familia de Iván no se preocupa de él ni en su muerte, Armando se ocupa que tenga un entierro digno y que su tumba esté al lado de la de Emilio. Es lo menos que puede hacer. Acaricia el ataúd de Iván, sólo puede decirle una cosa: Gracias. Gracias por haber querido a su hermano y gracias por haberlo liberado a él del rencor.
Ángela ha querido ver cómo Damián es incinerado para convencerse que el hombre está de verdad muerto. Lleva a su hija en brazos.
--Se acabó... ¡todo se acabó¡ –dice llorando .
Nadie se ha querido hacer cargo de sus cenizas. Se las ofrecen a ella y ahí mismo las tira por el wáter.
Ángela no puede creer que al fin su venganza haya concluido. Va a visitar la tumba de su “hermana”. No sabía que Armando estaba ahí enterrando a Iván. Junto a la tumba de a quienes tanto quisieron tanto Armando como Ángela entierran el pasado. Armando toma en brazos a Afrodita.
--¿porqué no me lo dijiste?¿porqué no me dijiste que era mi hija?
Pero no deja que Ángela le contesta.
--te amo --dice él.
--Te amo --dice ella.
Se besan y se van con un dolor en su alma pero con un futuro feliz dejando el pasado atrás.
2 años después... Ángela y Armando están en el parque jugando con sus hijos Afrodita y Emilio, son una pareja feliz que vive solo para el amor. El amor hacia sus hijos, el amor el uno hacia el otro. Miran a los pequeños que crecen sanos y felices. Se susurran te amo y se besan.
FIN.
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