Damián se acerca a Armando muy ardientemente.
--Tranquilo, usaremos condón bien lubricado... si estás nervioso será peor así que relájate...
Armando pone las manos en frente para que Damián no pueda acercarse y dice:
--¡no¡ ¡me tendrás que matar para poseerme¡
Damián se pone furioso. Estaba seguro que Armando se iba a rendir antes para proteger a su hermano.
–¿tú me has oído?¿quieres que todo el mundo sepa de los secretos de tu hermano?!
Armando se enfrenta a Damián:
--¿!y quieres que todos se enteren de los tuyos??
Damián se calla. Confiaba que Emilio no le hubiera contado a su hermano. Ahora Armando es quien domina la situación y disfruta con todo eso.
--vaya, vaya... así que los dos tenemos sorpresas... ¿qué dirían en la escuela si sabes que te acuestas con tus alumnos y acosas a sus hermanos?
--¡yo no sabía que Emilio era de la escuela, me dijiste. Tú cometiste un delito al llevarlo a un lugar prohibido para menores de edad¡ --se defiende Damián sofocado.
Armando no lo deja seguir:
--a ver que cree tu esposa. --le dice desafiante.
Damián lo mira con rabia.
--¡eso no se quedará ahí¡
Armando le agarra la mano y mostrando su alianza dice:
--¡si te vuelves a acercar a nosotros, le diré a tu esposa. ¿no te da pena siendo casado y seguro teniendo hijos de la edad de mi hermano o incluso de la mía ir persiguiendo adolescentes? --irónico.
--¡qué te importa¡ --furioso.
Armando lo mira con desprecio:
--si te nos vuelves a acercar a mi hermano o a mí... ¡hablo con tu esposa¡
Damián se va furioso. Armando resopla:
--en que lio me meto por ti, m hermano.
Sube a su cuarto. Se encierra en el baño. Se da una buena ducha para que se le pase el enfado.
--mi amor ¿qué te pasa?
Ángela lo mira asustada.
--¿en serio soy tu amor? Antonio ¿me estás diciendo la verdad?
Él pone su mejor pose de galán que tiene muy ensayada.
--¿cómo puedes dudar de mí? Eres tú la que no me dejas demostrarte lo mucho que te amo...
Ángela está entusiasmada con ese hombre pero tiene miedo:
--es que todos los hombres de mi vida se han burlado de mí.
Aunque la mira dulcemente, por dentro es todo lujuria:
--sí, ya tienes cara de zorrita... --piensa.
--además, ya te hablé de mi prima. No puedo hacer lo mismo que le critico a ella..
Y Antonio sigue con su pose de inocente:
--¡es que el caso es diferente¡ ¡¡yo soy libre, yo sólo tengo ojos para ti¡
Antonio la ve derretida, ella se hace la dura pero él sabe que falta poco para que la presa caiga en la trampa.
--ni modo. Tendré que seguir con mi vida de dieta. Han sido seis años duros sin sexo esperando a la mujer de mi vida pero ahora que la encontré. La espera aún se me hace más dura. Te necesito tanto.
Antonio se hace el buenecito y Ángela cae a sus pies. Sin que la pareja se dé cuenta les hacen fotos.
Al llegar al instituto, Damián se da cuenta que todos lo miran extraño y de pronto se le acerca a Afrodita apenada.
--esto está por todas partes... ¿no es cierto, verdad?
Es un cartel escrito en letras de periódico que dice: El profesor Damián es maricón. Damián no tiene dudas de quién es el autor de esas notas y su primera reacción es matar a Emilio pero luego piensa que al chico lo que le va a desesperar es que él no haga nada. Piensa también que pueda dar pie a otro rumor para que dejen de hablar de que es homosexual. Afrodita mira a su amado desesperada y con un hilo de voz le dice:
--No es verdad ¿no?
Damián le guiña el ojo seductor. Le acaricia la barbilla mientras con voz y puse de galán le dice:
--si vienes conmigo te lo demuestro.
Afrodita cree que va a morir de tanta felicidad. Sí claro que va. Lo que sea por él.
Ángela se ha rendido a la pasión y está en un hotel gozando del placer en brazos de Antonio. De repente la pasión de la pareja es interrumpida ya que entran varias personas. Un notario, fotógrafos. Testigos y una mujer histérica que no deja de insultar de la peor manera a Ángela. Es la esposa que acaba de conseguir las pruebas para un divorcio muy beneficioso para ella. Antonio está lleno de ira. Ángela llora de vergüenza, Se tapa como puede. Se siente humillada por las miradas lascivas de algunos de los presentes.
--¿porque no me dijiste que estabas casado? --llora ella.
Pero su acompañante, que se ha levantado desnudo, la ignora porque no hace más que tratar de convencer a su esposa de que pare todo eso. La esposa no se deja convencer y no deja de gritar e insultar a la pareja. Ángela logra salir llorando en medio de la vergüenza, propuestas deshonestas y algún que otro tocamiento. Se encuentra a Armando que manejaba su auto para relajarse. El joven ayuda a su prima. No le hace preguntas. Él le da un pañuelo.
--sácame de aquí --le suplica ella.
Él la mira con ternura y se la lleva. Armando la va a llevar a su casa pero ella le pide que la lleve a otro sitio. Como sus padres no estarán en todo el día pues se la lleva a su casa. Le sirve una copa. Los dos se dejan llevar y acaban haciendo el amor. Armando queda desnudo en la cama contento y satisfecho. Ángela se siente una basura. Sale de la cama, busca su ropa. Y llora. Armando sale de la cama totalmente desnudo. Le duele verla sufrir.
--Yo pensé que es lo que queríamos los dos. Yo he disfrutado mucho.
Ángela se viste atormentada.
--¡no te vayas así¡ --le suplica Armando -- Los dos somos libres. No tenemos que sentirnos mal de lo que hacemos.
Ángela lo mira con reproche:
--Mi tía me dijo que llegaste, que tienes novia y que otra vino a reclamar. Veo que tú siempre aprovechas la ocasión. Siempre estás dispuesto, yo incluso creía que te gustaba Afrodita.
Armando se ha dejado llevar. Luego él se siente mal por las palabras de ella. Sí deja claro que es coqueto, que tal vez se haya malinterpretado su cariño a la prima. Sobre lo que si tiene novia le da demasiadas vueltas y Ángela no lo deja seguir. A ella le duele haberlo lastimado.
--perdóname... no he tenido un buen día.
Armando medio sonríe con tristeza:
--esto no es muy buena señal para mi como hombre.
Ángela lo besa en la mejilla:
--no es tu culpa, en realidad tu eres lo único bonito que me ha pasado últimamente pero es mejor olvidarlo. Pero he salido en la cama de un hombre y me he metido en la otra. Me han tratado de cualquiera y yo no me he portado mejor.
Los dos acuerdan que nadie sabrá lo que los ha unido.
--te llevo a casa.
--pídeme un taxi --le suplica ella.
Ángela se siente mal por haberse dejado llevar. No solo se ha acostado con dos hombres la misma mañana sino que uno de ellos es casi su primo. El otro casado. Tanto que le recriminaba a su prima hermana y acabó peor ella.
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