Se está celebrando el cumpleaños de Ramiro. Con él su madre, su hermanitas, Juan y otros familiares de la madre y amigos. Como Ramiro anda deprimido por todo lo que ocurrió con Ángela y su familia ha querido animarlo haciéndole una bonita fiesta. Se apagan las luces y aparece el pastel.
--¡sorpresa¡ --gritan todos.
Detrás del pastel está Ángela.
--¡sorpresa¡ --grita Ángela.
--¿qué broma es esta? --se queja Ramiro.
Purificación y Juan no salen de su asombro. Las niñas quieren ir a saludarla pero la madre le pide a una amiga que se lleve a las niñas. Ángela se acerca a darle un beso a Ramiro pero éste no se lo permite.
--¡que broma es esta¡
Purificación la abofetea:
--¡¿qué haces aquí, perra?¡
Ángela habla con ironía, sabe que va a soltar una bomba.
--Como madre de la hija pequeña de Damián tengo derecho a estar aquí y --mirando a Purificación-- doñita no está bien eso de insultar a la madrastra de sus hijos...
Ramiro mira a la joven con mucho desprecio. Juan sostiene a su madre porque sino se tiraría sobre Ángela.
--¡fuera de aquí, no se vale que estropees la fiesta de mi hermano¡ --Juan.
Ángela se le ríe.
--¿cual hermano?¡ ¡tú no tienes hermanos porque ni Purificación ni Damián son tus padres¡
Juan mira a su madre sorprendido. Purificación no da crédito a lo que oye.
--¡eso es mentira¡
--¡tú tuviste un hijo que murió y te dieron en su lugar otro que nadie quería¡¡ ¡¡El enfermero que hizo el cambio acaba de fallecer pero dejó la confesión en un notario¡
Ángela le muestra a Purificación y a Juan una copia de esa carta.
--¡¿qué juego es este?¿¡para qué tu mentira?¡ --Ramiro a Ángela.
Ángela acaricia a Ramiro en el pecho y éste se derrite. Ella le habla muy sensual.
--es mi regalo para ti, sé que estás harto que tu hermano se quiera acostar con todas tus novias pues ¡sorpresa... no es tu hermano¡
Nadie da credibilidad a sus palabras y entonces ella saca fotos de la juventud de su padre adoptivo.
--¿¿qué haces con fotos mías? ¡¿de cuándo son? No recuerdo habérmelas hecho. --Juan.
--¡Son fotos de mi padre Gabriel, el hombre que me adoptó... él es tu padre, él y su amante de turno de la que ni se acuerda¡
El silencio es sepulcral. La prueba de las fotos es bastante evidente.
--¡Es un montaje¡ --dice Ramiro no muy seguro.
Purificación se derrumba. Se sienta en una butaca con las manos en el pecho. Juan mira sorprendido esas fotos que son su viva imagen. El parecido es indiscutible. Para hundirlo más Ángela le cuenta:
--¡tu única hermana murió por culpa de Damián que la sedujo y la abandonó tras arrancarle la virginidad¡
Purificación está mareada, sofocada. Le pide a todos los invitados y familiares que se vayan. Ella se queda con sus dos hijos mayores y Ángela. Trata de agarrar la mano de su hijo Juan para demostrarle que para ella es y siempre será su hijo pero Juan se aparta de ella. Está conmocionado. Ramiro apenas tiene fuerzas para enfrentarse con esa chica pero al ver que su familia no lo hace pues las saca de donde no tiene.
--por favor... lo de tu hermana no hay quien se lo crea.
Ángela abofetea a Ramiro:
--¡Afrodita amaba a tu padre y él la desvirgó sin decirle que era casado¡ ¡¡yo la mandé para acá y fue cuando tuve el accidente que la mató¡ ¡¡Porqué descubrió la verdad¡ ¡¡y lo peor es que a Damián ni siquiera le gustan las mujeres. Se acostó con ella para que se dejara de hablar que seducía a sus alumnos chicos y menores de edad¡
Purificación se levanta apoyada en Ramiro. A penas tiene un hilo de voz.
--¿¿qué tontería es esta? ¡Mi marido es muy hombre¡
Ángela se ríe de ellos.
--¡Damián es maricón lo digo yo que estoy casada con él¡ ¿porqué se creen que me casé con un hombre tan despreciable? Cuando me quedé embarazada pues no sabía qué hacer y con Damián planeamos todo esto. Todo fue una falsa planeada por nosotros dos¡ ¡¡Damián sabe que no nos acostamos juntos. Jamás hemos hecho vida marital y no lo haremos¡ ¡¡él estaba cansado de tener que cumplir a vuestra madre y yo le ofrecía la solución para no salir del clóset y no tener que llevar vida marital porque son muchos los chicos jóvenes con los que se lo ha hecho¡
Purificación no puede más, se lleva las manos al pecho. Se ahoga y cae desplomada al piso. Juan y Ramiro se agachan a socorrerla.
--¡una ambulancia¡ ¡¡llama a una ambulancia¡ --le pide Ramiro a Ángela.
Ángela se queda quieta. Es demasiado el odio que tiene hacia esa familia. Entonces Ramiro se levanta para sacar su celular. Él mismo pide la ambulancia y luego se acerca a Ángela, con desprecio le dice:
--¡puta maldita¡
Ramiro la mira llorando:
--¿porque?
--yo soy así, vuestro padre me hizo así. --dice ella con rencor.
Juan es el que está con su madre. LLora porque no la siente respirar. Le dice que ella siempre será su madre. Ramiro se enfrenta a Ángela con mucho dolor y a la vez rabia:
--porqué eres así ¿qué te hemos hecho nosotros?
--¡Afrodita era como una hermana para mí¡ --escupe ella con odio.
--¿y qué culpa tenemos nosotros? --Ramiro dolido.
--¡Damián es un monstruo y no lo reconoce pero sé que en el fondo le duele haber perdido a todos sus hijos¡
--mi padre tiene el castigo que merece... tú... --le dice Ramiro con desprecio.
Luego Ramiro agarra a Ángela del brazo y la saca a la calle.
--¡¡ya has logrado lo que querías¡ ¡¡no te quiero ver nunca más cerca de mi familia¡
El odio de Ramiro hacía Ángela es fuerte. Aunque ella misma trata de convencerse que está haciendo lo correcto, que esa familia merece sufrir, no puede evitar llorar atormentada.
Al día siguiente, Purificación es sepultada ante el dolor de sus cuatro hijos. Juan y Ramiro están el uno al lado del otro. Ramiro lo tiene abrazado con una mano. Le hace sentir que es su hermano y lleve la sangre que lleve siempre será su hermano. Las pequeñas están cada una al lado de sus hermanos. Ambos hermanos se sorprenden al ver llegar a Damián. Ramiro le pide a Juan que se quede con las niñas. Éstas no entienden porque no pueden acercarse a su padre pero hacen lo que le piden sus hermanos. Ramiro no permite que su padre se acerque a ellos. Lo echa del sepelio. Damián trata un acercamiento con sus hijos pero Ramiro le demuestra odio. Entonces Damián reclama:
--¡quiero a mis hijas¡
–!no las volverás a ver! –Ramiro.
--¡Se quedan conmigo¡
Damián está dispuesto a enfrentarse a su padre por la custodia de las pequeñas. Y Ramiro se opone
--¡Son mis hijas y ni tú ni tu hermano lo pueden impedir¡ --exige Damián.
--¡No quiero que mis hermanas vean a su padre cogiendo con otros hombres! --Ramiro muy despectivo.
--¿de qué hablas? --Damián sorprendido.
--¡niega que te gustan los rabos --le reprocha Ramiro con rencor y rabia --que nunca has cogido con tu esposa, que has aceptado a su bastarda qué a saber quién será su padre para que no se sepa que eres gay¡
--¿Ángela os ha contado eso? --incrédulo.
--sí y que te culpa de la muerte de su hermana adoptiva con la que te acostaste sin gustarte las mujeres... ¡Si te acercas a nosotros todo el mundo sabrá que eres gay¡ --Ramiro descargando su rabia contra su padre.
Juan, dejando a las niñas con el sacerdote, se acerca y se enfrenta a Damián:
--¡cómo me alegro haber descubierto que no llevo tu sangre ¡¡Afrodita era mi hermana¡ ¡¡por eso no me parecía a nadie de esta familia porque su hijo del padre adoptivo de Ángela¡
Damián está perplejo pero no le dan más explicaciones:
--¡que te cuente tu esposita¡ --Ramiro.
Los dos hermanos se van, Ramiro abraza a su hermano por los hombres. Se van con sus hermanos dejando a Damián solo y con lágrimas en los ojos.
En el internado, Emilio está hablando con Iván.
--¡Lorena me está volviendo loco¡ ¡¡desde que le dije que por mi religión no podía coger con ella...eso se ha convertido en una obsesión para ella¡
Iván le sonríe:
--¡te lo dije, desespérala y en poco tiempo más te habrás casado con ella y serás el sobrino de Damián¡
Emilio no puede ocultar su ansiedad ante la idea de volver a ver a Damián.
No hay comentarios:
Publicar un comentario