Armando está muy preocupado por su hermano. Quisiera que Damián nunca hubiera entrado en sus vidas. Le angustia lo obsesionado que lo ve por ese maduro hombre que podría ser su padre. Emilio no esperaba ese silencio y le suplica.
--¡hermano, por favor... di la verdad¡
Damián se da cuenta que Armando duda y se mete.
--¡que diga la verdad pero sin presiones de su hermano, que olvide que son hermanos y diga la verdad¡
Armando tiene miedo que si niega esa relación Emilio se sienta aún más atraído hacia Damián. Confía en que sea lo prohibido el motor de esa relación y que al hacerse público se rompa el hechizo. Armando se enfrenta a Damián.
--¡lo mejor para mi hermano es que yo diga que no es cierto¡ ¡¡y ojalá fuera verdad¡
Damián trata de huir del compromiso:
--¡ha dicho que no es verdad... pues yo ya no tengo nada que hacer aquí¡
Emilio está muy ansioso y se pone ante la puerta para que Damián no pueda salir.
--¡ha dicho que ojalá no fuera cierto¡ ¡¡eso quiere decir que es verdad¡
Armando mira con tristeza a su hermano. Le duele su desquicio. Lo abraza con cariño:
--Ya, hermano, tienes que olvidar a este maldito. No te conviene.
--¡a mí no me insultes¡ --Damián furioso.
Emilio mira a Damián con lágrimas en los ojos:
--¿porqué me rechazas, porqué me niegas? fuiste el primer hombre en mi vida. El único.
Damián es muy agresivo.
--¡este niño está loco¡
Luego mira a Armando y le dice:
--¡te recomiendo que lo lleves a un buen especialista porque le hace falta¡
Emilio mira a Damián con rabia, dolor y deseo. Armando va acariciando a su hermano fraternalmente para que se calme. Le quiere hacer sentir que está a su lado apoyándolo y que siempre podrá contar con él. Sin dejar de abrazar a su hermano y señalando a Damián, Armando le dice al director:
--¡Damián le ha hecho un gran daño a mi hermano y exijo que no se le acerque más¡
Emilio se aparta de su hermano molesto.
--¡¡no, no, a mi me gustó las cosas que me hizo Damián¡ ¡¡quiero que se me acerque¡
A Armando le duele mucho ver a su hermano tan desesperado y obsesionado. El director pide orden.
--¿pero entonces?¿si pasó algo entre ellos dos?
Armando confía que reconociendo la relación a Emilio se le pase el capricho.
--Sí y no sabe lo arrepentido que estoy. Yo asumo toda la responsabilidad. Yo llevé a mi hermano a ese club para que se estrenara, conocimos a Damián y no sabíamos nada de él, de hecho le hicimos creer que Emilio era mayor de edad...
El director mira a Armando como si fuera un monstruo:
--¿¡como le hizo eso a su hermano?¡
La mirada del director le hace sentir un miserable a Armando:
--bueno yo... --balbucea Armando.
Ya que lo han descubierto, Damián decide hundir a Armando y dice al director:
--ya que nos estamos sincerando --señala a Armando-- que le cuenten que me dijo aquí el buen hermano --con ironía-- que se acostaría conmigo si yo antes me acostaba con Emilio...
Luego se hace la víctima:
--¡si yo hubiera sabido lo que pretendía el muy pervertido¡
El director y Damián miran a Armando como si fuera un monstruo. El director está escandalizado. Armando no sabe cómo defenderse.
--las cosas no fueron, es que yo...
Emilio trata de defender a su hermano:
--¡yo quería... yo quería estrenarme¡
El director se levanta. Mira a Damián:
--Ya puede irse, aunque le recomiendo que pida el traslado a otro centro. Después de esto prefiero que no esté aquí pero no se preocupe, lo que ha ocurrido no saldrá de este despacho.
Damián acepta la decisión del director. Antes de irse sonríe vengativo a Armando. Emilio no deja de protestar.
--¡¡eso no es justo... yo lo quiero a Damián¡
El director ordena a Emilio que se siente. Se enfrenta a Armando.
--¿se da cuenta de lo grave que hizo? ¡¡su hermano es un niño que enseguida se obsesiona con las cosas¡ ¡¡que usted sea gay no implica que obligue a su hermano a ser gay¡
Armando se lleva las manos a la cabeza. No sabe cómo salir del lío en el que se ha metido.
--¡él no es gay¡ --lo defiende Emilio.
El director no lo cree.
--Esto es muy grave. Debe saberlo su padre.
Armando se derrumba en la butaca. Mira a su hermano con cierto reproche, como diciéndole ¿ves lo que pasa por hablar? Emilio se muestra desesperado:
--¡Mi padre tiene que obligar a Damián a cumplirme¡
El director mira a Emilio como si fuera una víctima de Armando al que reprocha con dureza:
--¿¡¡ve lo que ha hecho?¡
El director se pone en contacto con Emilio padre.
--Debe venir algo. Pasó algo muy grave con su hijo Emilio.
Emilio padre se asusta:
--¿¿un accidente?
--No, pero debe ser usted consciente de la mala influencia que su hijo Armando es para su hijo Emilio.
Emilio padre pide que le hablen más claro pero el director no se anima a decirle algo que para él es gravísimo. Los hermanos se quedan encerrados en el despacho mientras que el padre viene de camino. Armando está todo hundido, sabe que como lo plantea el director todo suena muy feo pero que no sabe cómo defenderse cuando él mismo se siente culpable de haber metido a Damián en la vida de su hermano. Emilio trata de disculparse con su hermano:
--Yo no quería que pasara esto...
Armando se muestra molesto. No mira a su hermano. El director se pone en medio. Mira a Emilio amable:
--Tú no has tenido la culpa de nada. Has hecho muy bien en denunciar lo que tu hermano hizo contigo.
Emilio está desesperado.
--¿¿¡pero es que se volvió todo el mundo loco?¡ ¡¡que yo a quien he denunciado es a Damián... que mi hermano no me hizo nada¡
Armando lo mira con cara de pedirle que se calle y el director con pena, lo cree manipulado por su hermano. Emilio está desesperado. No tarda en llegar el padre de los muchachos sofocado:
--¿¿¡pero qué es lo que pasa aquí?¡
El director habla claro, se quiere asegurar que ninguno de los dos hermanos cambia la versión de los hechos. Señalando a Armando dice:
–!incitó a su hijo para que se acostara con un profesor¡
Emilio padre mira a sus hijos horrorizado.
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