viernes, 11 de septiembre de 2026

Capitulo 24



Ángela sale del auto. Juan se guarda su arma sexual casi a punto de reventar.

--¿!qué pasa?!

Juan está ardiendo. Siente que se va a volver loco si no tiene a esa mujer y Ángela se pone a llorar. Juan está desesperado. No le importa el drama de esa chica, ¡sólo se la quiere meter¡

--yo quería hacerlo pero es que te amo... te amo... pero... No puedo... Veo a mi madrecita santa y no puedo. Le juré en su lecho de muerte que nunca dejaría que un hombre me hiciera suya sin casarnos antes.

--¡¿que?¡ --él con el rostro desencajado por la sorpresa.

--lo siento. --dice ella apenada.

Su lanza quiere salir del pantalón, Juan se acerca a Ángela coqueto:

–¿pero te gusto?

Ella lo abraza desesperada y siente notar enloquecer tanto a Juan como a ella.

--te amo y quiero hacerlo pero no puedo.

Juan está muy sofocado.

--tranquila, no pasa nada.

Por dentro se muere de rabia. No quiere mostrarse ardido para no perder esa oportunidad. Lo que necesita es un polvo y tiene prisa por dejar a Ángela. Ella se hace la víctima.

--supongo que ahora no te irás a marchar ¿no? Mira que me sentará fatal, que me sentiré una mierda, que no te volveré a ver si me dejas sola porque no he querido joder contigo.

Juan se lleva las manos a la cabeza. Necesita un polvo con urgencia y Ángela lo sabe y por eso quiere atormentarlo. Juan desea a ese chica, desea sacársela a su hermano y teme que si se va no puede tener nada con ella así que, aunque es un sufrimiento para él, Juan hace el esfuerzo. Ángela se muestra agradecida aunque por dentro se ríe de él:

--¡vas a lamentar el día que tu padre se metió en mi camino¡ --dice para sí.


3 semanas después... Juan y Ángela están los dos desnudos en la habitación de un hotel. En la cama. Jadeando. Él sobre ella.

--por fin por fin. --jadea él.

--te amo... te amo... que bien que al fin superé mi miedo... 

Ángela le clava las uñas. Le sangra la espalda, las nalgas y es que se las ha dejado largas para lastimarlo pero Juan está tan excitado. Tan ansioso que no se entera de nada.

Juan recorre el cuerpo desnudo de ella con desesperación.

--Yo sentía que me iba a morir... te juro que estas 3 semanas me parecieron años... si hoy no te tengo me muero...

Juan se preocupa de gozar él. Chupa el cuerpo de ella más bien por su placer de profanar ese cuerpo pero no tiene intención de extenderse mucho.  Ángela sólo piensa en la cara que va a poner él cuando lo deje en el momento más importante. Juan, con sumo placer, está ya introduciendo su arma sexual dentro de Ángela. Se rompe de placer.

--¡que ganas, que ganas¡ --jadea.

Lo que más le excita es haberle ganado a su hermano. Ser él quien la desvirga. Juan ha introducido la punta de su pene en el sexo de Ángela cuando ésta se pone a gritar.

--¡¡¡no, por favor¡ ¡¡no sigas¡

Juan se para en el golpe pero no se sale de encima de ella.

--No me hagas esto --le suplica él con desesperación.

Ángela lo golpea histérica.

--¡¡sal, sal¡¡ ¡¡no me toques¡

Está totalmente enloquecida. Permite que salga a la luz el desprecio que siente hacia los hijos de Damián.

--no me pidas esto...-- suplica jadeando Juan que no cree poder superar una nueva frustración-- Otra vez no...

Ángela le clava las uñas en los testículos y se los retuerce. Se lo aparta de encima y mientras él se retuerce de dolor, ella se viste fingiéndose apenada.

--lo siento... sé que te voy a perder por no poder superar mi trauma... pero es ¡que no puedo¡

Ángela se va corriendo dejando a Juan desnudo en la cama conmocionado. Sonríe por lo bien que ha salido todo pero luego siente asco por las cosas que le permitió que le hiciera Juan. Se siente violada. Corre hacia su casa. Se ducha. Se frota con angustia. Desea borrar de su cuerpo las huellas de Juan. Siente asco, odio. Dolor. El mundo se le cae encima. Rompe a llorar amargamente.


Ángela se maquilla. Cero debilidades, cero sentimientos. Va a destruir a la familia de Damián. Se maquilla. Se arregla para Ramiro y es que ha quedado para comer con él. En el restaurante él le agarra la mano. A Ángela le cuesta olvidar que Juan ha estado en su cuerpo y eso la asquea. Ramiro siente que te pasa algo.

--¿estás bien?

--no he tenido un día fácil.

--yo quiero hablar contigo, tenemos que hablar del sexo. Yo creía que podía pero es que sólo llevo tres semanas a dieta y no puedo más.

Ángela siente desprecio por ese hombre y no lo disimula.

--¡al fin muestra su verdadera cara¡ ¡¡asqueroso¡ --piensa.

Ramiro acaricia la mano de ella con dulzura.

--dime algo... No me mires así. 

Entonces Ángela finge triste, que le duele no poder darle lo que él desea:

--lo siento Es que te amo pero no nos conocemos y no puedo renunciar a mi sueño de no vivir mi primera vez en la noche de bodas aunque te amo tanto. Tú seguro me dejaras.

--¡¡no no lo haré. Te amo. Todo esto ha pasado tan rápido pero ya sé que es contigo con quien puedo pasar el resto de mi vida¡

--y si me amas, ¿no puedes esperarme? --le reclama ella con un amor fingido.

Ramiro no puede esperarme. Toma las dos manos de ella. Se las une y las besa. Luego muestra un sencillo anillo y dice muy emocionado:

–¿te quieres casar conmigo?

–!sí!

Él le pone el anillo feliz. Ángela lo mira sorprendida. No esperaba que su plan saliera tan bien y es que los hijos de Damián están ya en sus manos. El padre se lo pone más difícil. Ramiro va a besarla pero Ángela sufre un mareo y se desvanece en sus brazos. Ramiro se angustia.

--¡ayúdenme¡

Trata de incorporarla, de tirarle agua pero Ángela no recobra el conocimiento así que Ramiro no espera más. La toma en brazos, la mete en su auto y la lleva al hospital..


Iván y Emilio han construido un pequeño mundo para ellos dos en la habitación que ambos comparten en el internado. Se dejan arrastrar siempre por la pasión. Los dos andan desnudos. Iván está sentado en la computadora. Navega por internet, busca información sobre Damián.

--¿es este?

Emilio a su lado. Le dice que sí. Han localizado la escuela en la que está. Emilio lleno de odio.

--¡ojalá pudiera hacerle alguna putada¡

La escuela tiene un tablón de anuncio.

--los alumnos usan esa página para pedir, ofrecer cosas. Es una manera de comunicarte con ellos.

--¿y?

Iván le guiña el ojo.

--ahora verás.

Emilio abraza a Iván con cariño mientras éste escribe un mensaje.

--Al profesor Damián Paredes le encanta comer el rabo a sus alumnos. Yo también me he comido el suyo muchas veces. Me estrenó y luego hizo que me echaran de la escuela y me encerraran en un internado.

Iván mira a Emilio para pedir su autorización. Emilio hace que sí con la cabeza y entonces mandan el mensaje. A Emilio le  brillan los ojos. Aunque está muy a gusto con Iván, Damián lo marcó y no desea que él lo olvide. Los ojos le brillan de odio al ver ya ese mensaje en el cartel de anuncios de la escuela. Iván le guiña el ojo:

--Ahora mismo cientos de alumnos están viendo este mensaje.

Iván está satisfecho por la cara de satisfacción de Emilio.


Ángela está en el hospital. Descansa en una camilla. Le han hecho un análisis de sangre.

--No es necesario todo esto. Ramiro no debió traerme. Sólo tengo el estómago un poco revuelto.

--Y lo tendrá en los próximos meses...

--¿como?

--está usted embarazada.

Ángela se ha quedado congelada.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

capitulo 45 (y último)

  Armando está tratando de hacer el amor con...