Iván despierta de madrugada. Le molesta la luz del ordenador.
--¿qué haces, tío?
Emilio, desnudo, está frente al ordenador. Iván salta de la cama también desnudo. Se acerca y abraza con mucho cariño a Emilio.
--¿otra vez mirando esa foto?
En el ordenador está la foto que el alumno de Damián hizo de Ángela. Emilio mira esa foto con mucha rabia. Se gira con la silla rabioso.
--¡es que no quiero¡ ¡no puedo aceptar que sea mi prima la que se quede con mi Damián¡
Iván ve en los ojos de Emilio unas sombras de desquicio. Su obsesión con Damián lo desestabiliza y eso le preocupa. Iván lo abraza y lo besa en el cuello. Lo trata con mucho cariño.
--Yo te voy a librar de ese hombre.
Esa es la obsesión de Iván. Destruir a Damián para que Emilio se libre de la obsesión que siente. Lo quiere y está dispuesto a todo por él pero no puede preguntarse qué le dio ese hombre que no le ha dado él. Tal vez la respuesta sería que Iván se lo está dando todo y Damián no. Iván va acariciando a Emilio, lo va besando mientras lo lleva a la cama.
--hagamos las cosas bien, investiguemos cómo te puedes meter en la familia.
Emilio cierra los ojos mientras disfruta de los besos, de las caricias de su compañero.
Damián duerme con el torso descubierto. Es la misma cama que comparte con Ángela aunque ésta se aparta de él todo lo que puede. La joven se siente satisfecha porque cree que está engañando a Damián, que si no estamos casados, que si el embarazo. Son excusas para evitar tener que tener intimidad con él. Aunque sabe que está obsesionado con Armando, no imagina que no le gustan las mujeres, que para él no acostarse con ella no es un sacrificio sino al contrario. Y ella pone excusa que él no le pide. Está encantado. Es la esposa perfecta. Fachada y 0 compromiso sexual. Y encima embarazo para que parezca que son una pareja normal, con una vida sexual plena. A él le va perfecto para callar rumores. No sabe bien porque Ángela está con él. Piensa que sólo es por cargarle a un hijo sin padre y él calla porque ya le conviene...
Algunas semanas después, el embarazo de Ángela es ya más que evidente. Está dando un paseo matutino. Le habla a su bebé, le habla de Armando. Le habla con amor de su papá aunque siente rencor por él.
--¿cómo puede hacerme una cosa así?
Ella no se va a negar:
--¡sí Armando quiere humillarme de esa manera pues que se case con su zorra delante mío¡
Pero no puede evitar sentir celos. Y es que Armando no imagina que ella no ha tenido nada con Damián, no cree en su venganza y eso le duele a Ángela. A parte que piensa que su primo no siente nada especial por ella. Le duele pero ella en el fondo no puede odiarlo. ¿cómo odiarlo si está dentro de ella? En su interior crece una niña con la sangre de ella y la sangre de él. Se emociona cuando la ve en los monitores, cuando siente su corazón. Es la hija de Armando, no lo puede odiar.
--aunque él no me ame yo sí lo voy a amar siempre --dice con tristeza.
Se deja llevar por el amor y toma su auto. Está ilusionada. Enamorada.
--quiero verlo, quiero verlo antes que mañana sea ya de otra..
Unas lágrimas asoma a su mejilla. Cristina será la esposa de Armando pero Ángela para siempre será la madre de su primogénita y eso es algo que la llena de emoción.
Cristina está ante el espejo. Se prueba el velo de su boda.
--¡me caso, mañana me caso con Armando¡
La mujer está muy feliz.
--¡Y mis amigas que aún no se lo creen¡¡ ¡¡que se mueran de envidia¡ ¡¡Sé que todas se han acostado con él, bueno es hombre y se tiene que divertir pero yo lo sabía¡ ¡¡Ellas me decían que yo era una más pero yo sabía que sería yo quien lo llevara al altar¡
Cristina se siente muy orgullosa de haber logrado que una persona tan poco reacia al compromiso como Armando se case con ella. No lo llevará precisamente al altar sino al Registro Civil pero lo que cuenta que es que la ley estará de su lado y eso es algo que la tiene muy feliz.
Armando vuelve a la oficina. Ha salido a desayunar con algunos compañeros de trabajo.
--no me puedes creer que al fin te hayan echado el lazo... --dice uno.
--¡te casas... mañana te casas¡ ¿no estás nervioso? --dice otro.
Armando tiene un nudo en la garganta pero no porque se casa sino porque su amada se casa con el hombre que más odia y eso lo desespera. Fuerza una sonrisa porque no quiere que sus compañeros se den cuenta.
--¿y te vas a quedar con nosotros o vuelves a los Estados Unidos?
--No lo sé... De momento no lo he pensando...
Y es que no quiere irse y dejar a Ángela en brazos de Damián. De repente Armando siente un escalofrío por su cuerpo y se gira. Y es que su alma ha presentido la de su amada. Ángela está ahí, en una esquina. Observándolo escondida. Suspirando por él. Armando se emociona. La mira enamorado. Se disculpa ante sus compañeros con un "ahora vuelvo". Ángela siente que su corazón se le va a salir por la garganta.
--¡me vio¡¡ ¡¡viene hacia aquí¡ --dice ilusionada.
No se ven desde la fiesta de compromiso. Se miran enamorados y a la vez heridos porque ambos están con otras personas. Armando se emociona al verla tan embarazada, la ve tan bella. De entrada siente una ternura especial, ganas poner su mano en el abultado vientre de la joven pero luego se llena de odio al recordar que supuestamente esa hija que espera Ángela es de Armando.
--¿¿como puede ser tan descarada?¡ --piensa-- ¡¡me dice que Damián es el culpable de la muerte de su hermana y le va a dar una hija que se llamará como la pobre Afrodita que debe estar revolcándose en su tumba¡
Ángela se acerca a Armando llena de amor. Lo desea, lo ama. Lo necesita. Quiere abrazarlo, compartir con él la alegría de esa hija de ambos que late en su interior.
--¿cómo estás?
Ella lo mira con mucha dulzura pero él la trata con rencor.
--¿¡qué haces aquí?¡
--necesitaba verte...--susurra con ternura.
--¡No me vengas con esto¡ --sorprendido y pensando que es una descarada.
--No seas tan duro... --le suplica ella.
--¡vienes aquí... preñada de tu amante que es un desgraciado y cómo quieres que te trate¡ --muy alterado.
Ángela siente toda una revolución dentro de ella, es como si su bebé se enojara por las cosas que le dice su padre.
--No me hables así, un día te vas a arrepentir. --en un tono dulce pero con reproche.
A Ángela le duele que Armando le reproche su embarazo cuando él es el padre pero cuando él está a punto de casarse con otra no le parece que tenga caso aclarar nada. Armando está muy enojado. No cree en ella.
--¡no me vengas con el cuento de la venganza, te revuelcas con ese cerdo porque te gusta¡
Ángela lo abofetea y luego llora.
--¡¡no sabes lo que dices, no sabes lo duro que es para mi toda esta venganza¡
Armando la mira con rabia, con dolor y sarcástico y rabioso le dice:
--¡qué venganza es esta?¡ ¡¡te revuelcas con él¡ ¡le vas a dar un hijo¡
--¡mi embarazo fue un accidente¡ --protesta desesperada.
--¿cómo has caído tan bajo?
Ve dolor en los ojos de Armando y ve amor. Eso la ilusionada:
--¿estás celoso?
Se lo piensa y luego dice que "¡si¡". Ángela le pone la mano en la mejilla. Él se muestra frio. Ella es muy cálida.
--no lo estés porque al que amo es a ti. Te amo, Armando. No sé cómo pero me enamoré de ti.
eso lo desarma y acaban en un hotel cercano haciendo delicadamente el amor.








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